lunes, 1 de noviembre de 2010

Viento, dile a la lluvia:

Un ventarrón me llevó del Sur a la Capital. Una tormenta me trajo de regreso.
En su máxima expresión: Punto para la lluvia. Prefiero que una ola derribe mi casa. Los huracanes y los ciclones a veces se dirigen a la B Nacional.
En su mínima expresión: 1 a 1. Suave brisa y fina garúa: buenas compañeras de madrugones.
Ambos me domestican.
A través de la ventana: Punto para la lluvia.
En la cama: 2 puntos para la lluvia.
Trabajo o Fiesta: Gana el Viento. Bien vestido, unas gotas arruinan la jornada.
Distendido:
La lluvia perjudica la nieve pero el viento la clausura.
El agua en el recital trae locura, el viento se lleva el sonido.
Una cancha embarrada embravece al futbolista rústico. Perder un partido por un gol del viento es sin dudas, una de las cosas en las que una tarjeta Mastercard nada puede hacer.

4 comentarios:

Lic_jasper dijo...

Nada favorece mas a un rustico que una cancha en malas condiciones, es mas, saca al tigre hacia afuera, y ademas; toda situacion que parezca rustica puede atribuirse al estado del campo!

Los amigos del duende dijo...

Conta que algun día fuiste el hijo del viento... eso igualaria las cosas!

Bati dijo...

JASPER: Tanta precisión me hace sentir mas choto de lo que soy.

DUENDE: Jajajajajaja Cómo vas a VENTILAR eso!

Hugo dijo...

Nada como una cancha embarrada para lesionar rivales "sin intención".

Quien no incluya el jugar al fútbol bajo la lluvia entre las 10 (15 a lo sumo) mejores cosas que puede hacer un ser humano, no entiende nada de la vida.